Rastro de Dios

Otro relato navideño antiguo y valioso, esta vez de Montserrat del Amo: Rastro de Dios (editado en un libro que contiene otros cuentos cortos: Cristobalón, Clara y el ángel, Ángel en la ciudad). Rastro de Dios es un «ángel chiquitín y torponcillo que no sabía apenas volar». Está fuera de sitio cuando sucede la Creación: «Todos los ángeles volaban colocando estrellas», menos Rastro de Dios». Y «en un momento estuvieron colocadas todas las estrellas. El cielo había quedado precioso». Pero quedó sin colocar una estrella.

«Con el pensamiento puesto en el espectáculo al que me hubiera gustado asistir», dice la autora que compuso esta historia que derrocha imaginación y simpatía para enseñarnos, a través de los ojos asombrados de un angelito, el remolino de prisas y carreras en días tan agitados como los que se vivieron en el Cielo cuando ocurrieron la Creación y la Navidad. Su carácter de «cuento para niños» no impide, al contrario, su recomendación para todos: quizá los cuentos para niños sean un camino mejor que muchos para intuir la profundidad de las fiestas navideñas.

Deja un comentario