Lo que hizo Katy

Lo que hizo Katy, de Susan Coolidge, seudónimo de la escritora norteamericana Sarah Chauncey Woolsey (1835-1905), es una novela de 1872 que fue muy popular en su momento, que influyó mucho en novelas semejantes como Pollyanna, y que se ha publicado hace poco en castellano por primera vez.

En una ciudad del medio Oeste de los Estados Unidos se presenta la vida cotidiana de Katy Carr, una chica de doce años que no es capaz de estarse quieta. Su padre es un médico viudo, tiene cinco hermanos y hermanas pequeñas, y una tía, un poco rígida, que hace las veces de madre para todos ellos. Katy admira, sobre todo, a su prima Helen, una chica mayor inválida. En su primera parte la novela cuenta las travesuras que propone y dirige Katy. En la segunda, después de un grave accidente, sus cuatro años de dificultades en lo que la novela llama la escuela del dolor.

La autora se inspiró en su propia infancia y en sus propios hermanos, y puso su relato por escrito inducida por el mismo editor que había publicado Mujercitas. Uno de sus intereses, hoy, es lo que tiene de retrato indirecto de aspectos de la vida de la época: el de la educación de las chicas y el deseo de tantas mujeres de la época de romper algunas barreras sociales que las confinaban, aparte de lo que revela sobre el tratamiento de los inválidos entonces. En la primera parte de la historia el personaje de Katy tiene tirón y sus andanzas, las propias de un relato escolar y de travesuras, tienen frescura. La segunda parte, que se centra en la enfermedad de Katy, tiene fuertes acentos melodramáticos y un sentido ejemplarizante un tanto recargado. Sin embargo, una cosa es que algunos comentarios sobren en una novela como esta, y otra distinta es que sean o no ciertos y aplicables, o que sean comprensibles o no por los lectores: quienes tengan una visión cristiana de la vida y la enfermedad pueden entender las lecciones que Katy aprende y quienes no pueden tener más dificultades.

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