Mujercitas

Mujercitas, de Louise May Alcott (1832-1888), es un libro que sigue atrayendo mucho, a pesar del estilo azucarado que puede parecer excesivo para ciertas sensibilidades y a pesar de los evidentes objetivos pedagógicos que persigue Alcott. Se puede decir que no alcanza la excelencia literaria porque le falta la contención emocional de las novelas de Jane Austen, pero que es inmortal como ellas por su magnífica presentación de las formas de ser y de comportarse de las heroínas, y porque toca resortes humanos profundos que pasan por encima de los aspectos circunstanciales de la historia.

El relato cuenta un año de vida de las cuatro hermanas March, Jo, Meg, Beth y Amy, bajo la vigilante y cariñosa mirada de su madre, cuando el padre está lejos debido a la Guerra de Secesión. Se nos cuenta que las March son una familia de clase media pero que pasan apuros económicos; que las chicas, buenas lectoras y entusiastas de las representaciones teatrales, tienen modos de ser, aficiones artísticas y aspiraciones distintas; que se hacen amigas de Laurie, un joven y alegre vecino de la edad de Jo que vive con su abuelo; que pasan por momentos difíciles con motivo de algunas noticias que reciben de su padre y de una enfermedad grave de Beth…

La descripción precisa y detallada de los caracteres de las hermanas es convincente. Y la sencillez, la espontaneidad, el sentido común y el optimismo que respira toda la novela, su gran «calor familiar», tiene tanta capacidad de conmover al lector hoy como ayer. Se la puede calificar de historia de «buenos sentimientos», que no suenan a falso porque sabemos no sólo que bien pueden ser reales sino que lo son en muchos casos. Por otro lado, no faltan punzadas de crítica social y comportamientos enérgicos cuando es necesario: por ejemplo, la autora, por boca de la madre, rechaza con fuerza los métodos autoritarios en la enseñanza, tan frecuentes entonces.

1 Comentario

  1. Cada vez que voy a la librería estoy tentada de llevármelo para mi hija, aunque le faltan unos 6 años para llegar a la edad recomendada para su lectura. Estoy recopilando clásicos en edición íntegra (nada de adaptaciones) para incluirlos en las bibliotecas de mis hijos. Trato de que lean novedades y clásicos y de que vayan creando sus bibliotecas personales. En estos días volveré a mi librería habitual y puede que salga con esta edición de “Mujercitas” 🙂

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