Felicio, Rey del rebaño

Felicio, Rey del rebaño, de Olivier Tallec (1970-), es un álbum de los que hace pensar no sólo en actitudes personales sino, también, en cuestiones político-sociales.

Estando en el prado, con las demás ovejas, Felicio ve una corona. Se la pone en la cabeza, se yergue para ponerse a dos patas, toma una rama como cetro, y se transforma en Rey del rebaño. Su imaginación le hace vivir toda clase de posibilidades, y si sus ensoñaciones primeras tienen lugar en el prado, luego pasan a ser en palacios dieciochescos y versallescos… (como es fácil suponer si uno mira el título del original francés).

El álbum está bien construido y tiene todo el aire de una fábula clásica. Cada doble página presenta, normalmente, una escena con dos versos. En muchos momentos las imágenes resultan cómicas y transmiten bien lo ridículos que resultan los comportamientos altivos y presuntuosos. Tiene un buen y doble final: por un lado, el de la historia que se ha contado; por otro, el de las posibilidades tan distintas que abre la última ilustración.

Deja un comentario