La línea del tiempo y Ríos: un largo viaje por mares, lagos y ríos

La línea del tiempo, de los belgas Peter Goes y Silvia Vanden Heede, es, si hacemos caso a su subtítulo, «un viaje ilustrado por la historia». Es un álbum de gran formato con una sucesión de ilustraciones sintéticas y densas, a las que podríamos llamar infografías en muchos casos, que casi siempre ocupan la doble página, con títulos como «Origen de la vida», «Los dinosaurios», «El fin de los dinosaurios», «Los primeros humanos», «La Dinastía Ming», «El Imperio bizantino», «El Siglo XVI», «Los años veinte», etc. Y hay varias dedicadas a las últimas décadas. Las imágenes, que suelen ir sobre fondos oscuros, tienen distintos tonos y aspectos que las individualizan de acuerdo con la época y los acontecimientos que se cuentan. En el interior de cada una se ordena un poco la información con rótulos en letra pequeña. Los textos, aunque tienen algunas bromas, están formulados de modo cuidadoso. Es un libro interesante por la calidad de las ilustraciones, por el trabajo grande que tiene detrás, porque puede ser un buen estímulo para búsquedas posteriores y para profundizar en unos u otros temas. Es también, como se puede suponer, un libro poco jerarquizado en el que aparecen al mismo nivel cosas de muy distinta importancia.

Otro enorme trabajo de Peter Goes, ideal para pasar muchos ratos entretenidos e instructivos, es Ríos: un largo viaje por mares, lagos y ríos. Lo divide en seis secciones: Europa, América del Norte, Sudamérica, Asia, Oceanía. En cada una se habla de varios ríos. Las grandes ilustraciones a doble página se organizan así: una presenta el continente del que se hablará; a continuación, varias tratan de un solo gran río o, en algunos casos, de dos juntos (por ejemplo, de Italia, el Tíber y el Po; de España, sólo el Tajo). Todas contienen informaciones de distinto tipo: relativas al río, a su fauna y flora, pero también a cuestiones culturales e históricas, a relatos y mitos; no faltan algunos comentarios bromistas. En cada imagen hay un párrafo de texto «normal», cuando presenta el río del que habla, y muchos otros siguiendo las curvas que quedan entre ilustración e ilustración, lo que da una sensación real de abigarramiento aunque algunos así sentirán más curiosidad.

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