¡Voy a comedte!

¡Voy a comedte!, de los franceses Laure du Faÿ (1979-) y Jean-Marc Derouen (1953-), uno de los muchos relatos de hoy que bromean con la ferocidad de los lobos, es un álbum magnífico para contar en voz alta y para contemplar, pues palabras e imágenes son muy divertidas.

Su protagonista es un lobo que acecha entre los árboles a la espera de su próxima víctima. Un conejito sonrosado que pasa por allí, sorprendido por el «¡Voy a comedte!» con que le asalta el lobo, le repregunta «¿puedes repetir lo que has dicho?»… Y convence al «enorme y malvado lobo» que debe arreglarse la boca y que, si le espera un poco, enseguida vuelve. El lobo no tiene más suerte con un conejito «dojo» poco después. Pero este sí parece que vuelve y, cuando salta sobre él…

La narración es clara. Tercero, porque las palabras van en blanco sobre negro, o en negro sobre blanco y, para determinadas palabras, se usa un tipo de letra mayor. Segundo, porque las figuras de los personajes son graciosas, las ilustraciones están bien compuestas, y también hay personajillos pequeños que observan lo que ocurre, o que pasan por allí, en las que los lectores pueden fijarse. Y primero porque tiene un argumento bienhumorado, unos textos bien pensados para ser leídos en alto, y un satisfactorio desenlace a tono con el relato.

Deja un comentario