Rudi, el cerdito de carreras

Rudi, el cerdito de carreras, escrito por el alemán Uwe Timm (1940-), e ilustrado por el también alemán Axel Scheffler (1957-), es un relato divertido —con un narrador conseguido y muchas escenas graciosas—, poco común en su enfoque y en los giros que va dando su argumento.

Una familia alemana. El padre es egiptólogo y está en paro; la madre es profesora; y los tres niños son: el narrador, que tiene catorce años, y sus dos hermanas pequeñas, Betti, un año menor, y Zuppi, de cinco años. Cuando Zuppi gana como premio, en la fiesta de un pueblo, un cerdito pequeño al que llaman Rudi, comienza la historia. El relato narra, entre otras cosas, las resistencias de los padres a tener el cerdo en casa pero cómo, al fin, acceden; luego siguen los problemas con el dueño de la vivienda por ese motivo y el traslado de todos a la casa del cuidador de un campo de fútbol; allí hacen el descubrimiento de que Rudi es una gran mascota para el equipo local y, luego, un gran cerdo de competición…

Está bien pintada la relación entre padres e hijos: amable pero realista cuando muestra los enfados entre unos y otros por distintos motivos. El argumento tiene tensión: las peripecias de la familia con Rudi son, a la vez, cómicas y creíbles; y el futuro de Rudi se acaba resolviendo satisfactoriamente. Se puede añadir, también, que el narrador es certero en muchos comentarios que cabría llamar marginales: por ejemplo, al principio, habla de que sus padres fueron, con ellos, «a hacer algo que a los niños no nos gusta nada: dimos una caminata por la naturaleza. Horrible. Estuvimos dando vueltas por los alrededores, y mis padres decían cada dos minutos: “Miren qué maravilla”. Se paraban y señalaban con el dedo alguna colina o algún árbol esperando que nos entusiasmáramos, ¿pero qué se puede decir sobre una colina?».

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