Mary Poppins

Pamela Lyndon Travers (1906-1996) fue una actriz australiana afincada en Inglaterra que se convirtió en escritora a partir del éxito que obtuvo con Mary Poppins, personaje que continuó sus aventuras en varios libros posteriores.

Cuando los señores Banks requieren una institutriz para sus hijos aparece Mary Poppins. Los pequeños Banks —Miguel, Juana, Juan y Bárbara— disfrutarán y padecerán con sus poderes mágicos. Aprenderán que «cada cual tiene un País de las Hadas para su propio uso», pero también se darán cuenta de que «no era posible mirar a Mary Poppins y desobedecerla». Y quedarán desolados cuando se marche volando, tan por sorpresa como vino.

La personalidad un tanto exigente de la literaria Mary Poppins tiene pocas similitudes con la de la encantadora heroína cinematográfica que Disney lanzó a la fama en 1964. Ambas tienen en común, sin embargo, que son protagonistas de unos relatos a caballo entre los cuentos de hadas y las historias de fantasía en las que un ser irrumpe de modo inesperado en la vida de unos niños y lo cambia todo.

Si Travers a veces maneja la fantasía de modo arbitrario, también sabe unir con naturalidad lo real y lo fantástico y tiene buenos golpes de humor, de ingenio y de ironía. Por ejemplo, véase la historia de Andrés, un perro que que tenía un amigo «más vulgar que los refranes» y que se sonrojaba y huía de su dueña para que sus amigos no oyeran como le llamaba «su monada», «su alborozo», «su terroncito de azúcar»…

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