Lección de pesca

Lección de pesca es un gran relato de Heinrich Böll (1917-1985) que, muchos años después, el historietista francés Émile Bravo (1964-) transformó en un excelente cómic.

Un pequeño puerto. Un turista rico ve a un pescador dormido en su barca y, al hacerle fotos, lo despierta. Empieza a hablar con él y le pregunta por qué no sale a la mar. El pescador le dice que ya salíó esa mañana y que ya tiene suficiente. Pero el turista le plantea que podría salir más veces al día, y así ganar más dinero, y así comprar una barca con motor, y luego dos barcas, y más tarde un barco pesquero, y luego dos barcos, y un almacén refrigerado, etc. El pescador escucha y cuando el turista, al llegar al final, dice «entonces…», el pescador repregunta: «entonces, ¿qué?»…

Los dibujos son de línea clara y recuerdan los cómics belgas. Los personajes son expresivos y graciosos. Se combinan viñetas —de dos a cuatro por página— con algunas ilustraciones a página completa y a sangre, que salvo las del comienzo y el final son las que presentan las posibilidades imaginativas que se abren. Los diálogos van en globos y la narración va en textos en el interior de las viñetas. Algunos toques gráficos simpáticos dan continuidad a la historia: el pez que aparece en cuadros, como logo de la futura empresa de transportes, o como alfombra del posible despacho… La historia es excelente y a ciertos lectores ya no tan niños, que la lean cuando están empezando a darse más cuenta de cómo es el mundo adulto, se les puede quedar grabada como un relato inolvidable y orientativo para la vida: en este sentido el título está muy bien puesto.

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