Las aventuras de Alicia

Las aventuras de Alicia es una buena edición, de hace tiempo pero que se ha vuelto a publicar hace poco, que contiene Alicia en el País de las maravillas y Alicia a través del espejo, los dos famosos relatos de Lewis Carroll (1832-1898) con las ilustraciones que les puso John Tenniel (1820-1914) a las primeras ediciones.

En la primera novela, una adormilada Alicia ve pasar a un conejo blanco de ojos rosados que se saca un reloj de bolsillo del chaleco y, «ardiendo de curiosidad», se puso a correr detrás del conejo, entró en su madriguera que, «de pronto torció hacia abajo, tan inopinadamente que Alicia no tuvo tiempo ni para pensar en detenerse y se encontró cayendo por lo que parecía un pozo muy profundo»…

En la segunda también Alicia «estaba acurrucada en el rincón de una gran butacona, hablando consigo misma, entre dormida y despierta», jugando con un gato, al que habla de «qué bonito sería si pudiéramos penetrar en la casa del espejo […]. Juguemos a que existe alguna manera de atravesar el espejo; juguemos a que el cristal se hace blando como si fuera una gasa de forma que pudiéramos pasar a través»…

Los dos relatos de Alicia se consideran la cumbre del subgénero inglés por excelencia: el nonsense, historias que arrancan de la lógica disparatada propias de los juegos y canciones populares de los niños. Además, si se piensa bien, los cambios de tamaño de Alicia no están muy lejos de los de su antecesor Gulliver. También se consideran el inicio de la moderna literatura infantil, pues Carroll fue el primer autor que adopta decididamente el punto de vista de los niños y que rompe con la tradición de los libros que les sermoneaban.

El estilo de Carroll es breve y rápido, sus diálogos entrecortados permiten asociaciones de ideas y de imágenes sin freno alguno, y su ingenio y capacidad para ensartar los sucesos y transformar cualquier situación produce unos efectos sorprendentes. Movido por el éxito que tuvo su primera novela, Carroll escribió una segunda parte en la que Alicia no se verá envuelta en un juego de naipes sino en una partida de ajedrez. Es como si Carroll quisiera indicar que las reglas de cualquier juego no son muy distintas de las que rigen el lenguaje y de las que ordenan la vida social, y como si quisiera volver a representar las dificultades que con frecuencia los niños encuentran cuando les llega el momento de hacer frente a un desconcertante mundo adulto.

Suele afirmarse que Alicia a través del espejo está más elaborada y es más ingeniosa que Alicia en el País de las Maravillas, pero no tiene su frescura y quizá por eso su éxito entre un público infantil es menor. No tengo esto muy claro pues también a ese público les fascina, entre otros, un personaje como Humpty Dumpty, un inolvidable tipejo con forma de huevo que procedía de las canciones infantiles populares inglesas, y al que la caracterización de Carroll ha dejado para siempre como el representante de los fatuos con poder, inconscientes de su tontería y de su fragilidad. Él es quien habla de los «regalos de incumpleaños», quien conoce perfectamente las «palabras-maleta» o «palabras-baúl», «dos significados metidos en una misma palabra», como viscovivos, viscosos y vivos, o misébeles, miserables y débiles…

Hay que añadir que, por su tipo de humor y por sus muchas referencias al lenguaje y a canciones infantiles inglesas, no son libros que gusten a todos, y que su tipo de humor intelectual parece más dirigido a los adultos que a los niños. Pero, como suele ocurrir con los libros valiosos que ocultan tesoros que no se aprecian a primera vista, siempre hay quienes conectan mucho con ellos y los convierten en sus libros de referencia, y a veces esto no depende mucho de la edad.

1 Comentario

  1. […] La edición que menciono, una de las últimas en el mercado español, tiene ilustraciones en blanco y negro de William Wallace Denslow (1856-1915), un conocido pintor «Art Nouveau» amigo de Baum. Que yo sepa no hay ahora, como hace unos años, ediciones con las sugerentes ilustraciones de Denslow en color, tan inseparables de El Mago de Oz como las de John Tenniel de los libros de Alicia. […]

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