La maceta vacía

Entre los numerosos álbumes de la ilustradora norteamericana Demi (1942-), muchos de ellos biografías, uno con un buen argumento que trata sobre la honradez es La maceta vacía, una historia inspirada en una vieja leyenda china.

El protagonista es un niño llamado Ping a quien gustan mucho las flores. El Emperador emite una proclama: todos los niños del reino deben acudir al Palacio y allí el Emperador les dará unas semillas especiales y, quien traiga las flores más bellas al cabo del año, será el sucesor al trono. Pero los muchos cuidados de Ping resultan infructuosos y, al fin, debe acudir con la maceta vacía.

Cada página contiene una ilustración detallista, encerrada en una figura que es casi un círculo, con las que se va mostrando el paso del año que dura el concurso. Las figuras de los niños y de otros personajes tienen el mismo tamaño y se ven siempre, más o menos, a la misma distancia. Como para subrayar su modo de ser, Ping suele aparecer solo en escenas de colores más suaves, beiges y verdes, mientras que los otros niños que se ven aparecen en grupos, y tienen mucho más colorido.

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