Kazán, perro lobo

Kazán, perro lobo es uno de los relatos más conocidos y duraderos del escritor y naturalista norteamericano James Oliver Curwood (1878-1927).

Se desarrolla en los bosques de Canadá. Kazán, un perro de trineo con algo de lobo en sus genes, huye de sus dueños después de haber sido maltratado, y se une a unos lobos. Se acaba emparejando con una loba, Loba Gris, que se quedará ciega después de un combate feroz que los dos tienen con un lince, por lo que Kazan ha de ser su guía en adelante. En su periplo, Kazán tiene peleas y enfrentamientos con distintos animales —lobos, linces, erizos, renos, castores…—, pasa por situaciones críticas —gran incendio, época de frío extremo y hambre…—, y también encuentros de distinto signo con hombres —una mujer muy buena que le cuida, un cazador peligroso, un amable naturalista, un tipo malvado…—.

En sus novelas, Curwood muestra un conocimiento sobresaliente de los mundos que describe y refleja un gran amor a la naturaleza, a la que contempla con un cierto sentimiento de respeto religioso. Emplea un vocabulario sencillo, lleno de poesía y simpatía, pero es realista y puede ser crudo al describir algunas peleas feroces entre animales o al mostrar comportamientos humanos crueles. Su sentimiento hacia los hombres, arraigado por su conocimiento directo de algunos casos reales de malhechores acusados injustamente de serlo, es la piedad. De ahí que, aunque muestre personajes malvados, en sus novelas predominan los hombres rectos y nobles. Sus finales son positivos, y contrastan con los desenlaces duros y agrios de las novelas de su contemporáneo Jack London. Con alguna frecuencia Curwood va más lejos de lo prudente al atribuir sentimientos y pensamientos humanos a sus héroes irracionales, y sobre todo le gusta subrayar cómo saben comportarse con «inteligencia».

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