Emily, la de Luna Nueva

Emily, la de Luna Nueva fue el primer libro de una famosa trilogía de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery (1874-1942). Se desarrolla en la Isla del Príncipe Eduardo, Canadá. Cuando su padre fallece, Emily tiene que irse a vivir a la Granja Luna Nueva con sus tías Murray, hermanas de su madre, una dulce y otra muy, muy rígida; ha de ir al colegio y aprender a convivir con distintos vecinos, unos con rivalidades históricas con los Murray, otros con historias tristes en su pasado… Y todo va cambiando. Cuando el relato termina, tiene trece años.

Como en la serie más conocida de la autora, la de Ana la de Tejas Verdes, o como en muchas novelas del género que proliferaron a finales del XIX y principios del XX, el argumento es un poco melodramático y abundan las travesuras y los momentos cómicos. Pero esta historia tiene algunos sumandos más.

Uno, que hay personajes notables que aparecen en toda la historia, como Elizabeth, la tía inflexible, o como Ilse, la impulsiva amiga de Emily; y otros ocasionales, como la brusca señora Ellen, que atiende a su padre antes de morir; o la maestra, la odiosa señorita Brownell; o el padre Cassidy, un párroco católico al que Emily visita en secreto.

Otro, que hay muchas páginas con la misma escritura y redacción de Emily, con faltas de ortografía que van disminuyendo según avanza la novela, y que dan a conocer bien las cosas que ocurren y el mundo interior de la heroína: «yo dije que el doctor Burnley pensaba que era endiabladamente guapa. La tía Elizabeth me dijo Emily en un tono terrible. Estaba blanca de la ravia. Pero si lo dijo el doctor Burnley, yo sólo estoy repitiéndolo, esclamé».

Otro más, que Emily siente una irrefrenable vocación poética, lo que le hace escribir versos y relatos: es extraordinariamente sensible a los comentarios que le hacen y, a la vez, va pidiendo opiniones a unos y otros, y cayendo en la cuenta de sus errores y aciertos. Al respecto no es difícil imaginar que algunas situaciones bien pudieron ocurrir en la vida de la autora.

Los dos libros que continúan la trilogía, Emily, lejos de casa y Emily triunfa hablan de la estancia de la heroína en sus años de colegio en Shrewsbury viviendo con su rígida tia Ruth y, el tercero, de sus noviazgos. Los dos tienen momentos emocionantes y divertidos, y muchos textos excelentes, pero son en exceso prolijos y, a veces, algo enfáticos. Sea como sea, a quienes les hayan encandilado el personaje y su ambiente familiar en la primera novela seguramente les gustará leerlas (aunque, como a mí me pasa, no se sienta nada atraído por las portadas y las ilustraciones que acompañan las ediciones). Quien comparta con Emily los deseos de llegar a ser una buena poeta y escritora, en particular, encontrará consejos prácticos y puede ver reflejados en ella una buena parte de sus sentimientos.

Deja un comentario