El coraje de Sarah Noble

El coraje de Sarah Noble, de Alice Dalgliesh (1893-1979), es un relato sencillo con mucho encanto. Se desarrolla en el siglo XVIII, en Connecticut. Sarah Noble, con ocho años, va con su padre a unas tierras inexploradas, al sitio donde van a construir su casa. El padre de Sarah se lleva bien con los indios, y cuando tiene que volver a por su familia, deja con ellos a Sarah.

Los libros más perdurables de la autora son los que novelan pequeños incidentes reales, y a esa categoría pertenece esta historia, un relato que mete al lector en el interior de una niña que, abrumada y temerosa, pero valiente y decidida, continuamente se va dando ánimos a sí misma. Es un buen ejemplo de narración que transmite coraje y calor humano, pero que algunos menosprecian hoy por un supuesto tono condescendiente hacia los indios: cuando Sarah vive con la familia india y se dispone a rezar por la noche sus oraciones, «como siempre lo hacía», trae a su memoria a sus padres y hermanos y piensa: «¿Estaría bien rezar por los indios? ¿Se ocupaba Dios de los indios?». Por supuesto, Sarah rezará por ellos y la familia india demostrará de sobra sus cualidades: Dalgliesh presenta las cosas como realmente pudieron ser, o ella piensa que pudieron ser, en la mente de Sarah y en la realidad, y no se plantea ni «mentir» ni «moralizar» en aras de lo políticamente correcto. Las excelentes ilustraciones están en línea con el tono de la historia.

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